¿Pueden los humanos aumentar la biodiversidad mediante sus prácticas ambientales? Una nueva perspectiva en conservación ambiental responde con un rotundo sí .
En “ Una hipótesis biocultural sobre las mediaciones humano-ambientales y el aumento de la biodiversidad ”, Tlacaelel Rivera-Núñez, Anabel Ford, Narciso-Barrera Bassols, Alejandro Casas, Lane Fargher y Ronald Nigh proponen una nueva perspectiva para comprender cómo prospera la biodiversidad, no a pesar de la actividad humana, sino a menudo gracias a ella. Su artículo cuestiona la tradicional Hipótesis de Perturbación Intermedia (HID), que sugiere que niveles moderados de perturbación ecológica pueden conducir a picos de biodiversidad. Si bien es útil, la HID presenta limitaciones, especialmente en el caso de paisajes gestionados por el ser humano.
Aquí es donde entra la hipótesis biocultural.
Los autores argumentan que las acciones humanas —como la quema controlada, la creación de suelos antropogénicos y patrones microclimáticos, la gestión agroforestal, y la domesticación y coevolución de especies— pueden actuar como «mediaciones humano-ambientales» (H-EM) que sustentan o incluso mejoran la biodiversidad a lo largo de paisajes y generaciones. Estas no son solo perturbaciones; son adaptaciones intencionales con raíces culturales que moldean los ecosistemas de maneras que sustentan tanto los medios de vida humanos como la riqueza ecológica.
A partir de ejemplos de Mesoamérica, la Amazonía y África Occidental, el artículo destaca cómo los paisajes bioculturales suelen presentar una mayor diversidad de especies que los ecosistemas intactos o moderadamente perturbados. Pensemos en los antiguos sistemas agroforestales mayas, los suelos de tierra oscura amazónica o los mosaicos forestales gestionados en las sabanas africanas, donde la presencia humana ha profundizado la complejidad ecológica en lugar de mermarla.
Los autores instan a reconocer las «Áreas Bioculturales Prioritarias»: regiones donde las comunidades indígenas y locales han cocreado históricamente ecosistemas vibrantes y diversos. Argumentan que estas áreas deberían ser fundamentales para un nuevo tipo de estrategias alternativas de conservación. En un mundo que enfrenta crisis ecológicas y culturales entrelazadas, este artículo es un oportuno recordatorio: la biodiversidad no se trata solo de la naturaleza salvaje, sino más bien de cómo las personas viven con ella y la cuidan.
El artículo ' Una hipótesis biocultural sobre las mediaciones humano-ambientales y el aumento de la biodiversidad ' está disponible como parte de la colección Editors' Choice de Environmental Conservation .